Diálogos InterGeneracionales
Los diálogos inteligentes entre generaciones permiten algo clave: no solo corregir el presente, sino anticipar el recorrido. Implican explicar cómo funciona el mundo, qué etapas aparecen, qué miedos suelen presentarse y de qué modo pueden superarse. Se trata de transmitir experiencia sin imponer, de orientar sin invadir, respetando que cada camino es propio. El valor está en ofrecer criterio, perspectiva y marco, para que el recorrido juvenil pueda capitalizar la experiencia adulta sin perder autonomía.
Relaciones de Valor o de Derechos
«Las relaciones de negocios sanas —no las meras transacciones, sino las relaciones sustentables de valor— se basan en un compromiso tan alto con el otro que cada parte se enfoca en que el otro gane más. Como ese movimiento es recíproco, aparece una verdadera sinergia ganar-ganar: una competencia por ver quién da más. En las relaciones de negocios inmaduras, frecuentes en los inicios de muchas empresas familiares, lo que domina son los derechos fantaseados y la especulación, apoyadas en la culpa y en merecimientos más afectivos que reales. En las relaciones de valor sustentable no hay derechos, hay conveniencia compartida: una conveniencia recíproca que tiene que funcionar para ambos y donde las partes se reconocen libres de elegir, con opciones, y respetan las opciones del otro. En las relaciones basadas en derechos, en cambio, quien busca ejercerlos siente que no tiene opciones y pelea desde el enojo, la indignación, el reproche y la queja de quien cree que le han vulnerado algo que le corresponde.»
Crecer en la Empresa Familiar
«Lo que podés conseguir y sostener en una empresa familiar depende, de manera contraintuitiva, más de tu capacidad para generar acuerdos con padres, hermanos y primos que de lo que puedas exigir o demandar a la generación superior. Los de arriba valoran la performance y el protagonismo que mostrás liderando bien a tu propia generación. Desde ahí crece tu espacio, tu autoridad y tu lugar.»
Los Acuerdos Intra y Extra Generación
«Las prioridades de los acuerdos en las empresas familiares son claras. Primero van los acuerdos entre socios y luego los acuerdos entre hermanos. Si el acuerdo entre un padre o una madre socio y un hijo se prioriza por sobre el acuerdo entre los socios —sean hermanos, primos o cónyuges—, es decir, si el acuerdo entre generaciones se impone al de la generación superior, se rompe la lógica de la autoridad y empiezan los problemas.»
Recalculando y Adaptando Criterios
«Si una empresa familiar no tuvo criterios y eso generó caos, la solución no es igualar manteniendo la falta de criterios. Cuando no hubo criterios, lo que corresponde es establecerlos para que el desorden termine y aparezcan reglas claras. Los criterios, a medida que la empresa crece, se van definiendo, consolidando y garantizando.»
