Cuanto más diálogo hay, menos rigidez necesitan los roles. Aun así, en cualquier equipo u organización necesitás una definición mínima de roles para tener claridad sobre qué le toca hacer a cada uno. Eso no significa que los roles reemplacen al diálogo ni que lo vuelvan innecesario. La sinergia no viene solo de la claridad de funciones, sino del dinamismo del diálogo. Roles y diálogo no se oponen: los roles ordenan, pero el diálogo es imprescindible.
