“Con el tiempo te das cuenta de que lo que más te conviene para que te vaya bien es aprender lo antes posible de la experiencia. Por eso, frente a situaciones que se complican, donde no te escuchan, no te entienden o una estrategia no funciona, te conviene frenar y pedir criterio. Consultar a alguien con más recorrido te aporta perspectiva, porque la experiencia trae conocimiento y sabiduría.
Si tus estrategias juveniles funcionan, seguí adelante y valorá tu originalidad. Pero si algo empieza a trabarse, no te cierres ni te pongas obstinado. Preguntá a quienes saben, escuchá a quienes ya pasaron por eso y aprendé cuáles son las buenas prácticas y las lógicas que hacen que las cosas funcionen. Aprender rápido es una forma inteligente de avanzar.”
