Asesorar y Corregir
«No le digas al otro qué está bien o qué está mal, ni qué tiene que hacer o dejar de hacer. Tu rol es preguntarle qué consecuencias cree que van a tener las decisiones que está tomando o evitando. Así lo invitás a pensar y a revisar la lógica de sus actos. De ese modo se siente respetado, no se pone a la defensiva y aparece el agradecimiento.»
Diálogos Interesantes e Inteligentes
«Construir tu capacidad para tener diálogos interesantes e inteligentes, en las que puedas impactar en el otro haciéndolo reflexionar con gracia y despertando valoración y gratitud en el otro.»
Sos tu Capacidad de Diálogo
«Crees que sabes quién sos, porque te afirmaste en tus convicciones, y crees que sos tus valores y tus convicciones, pero una persona es ante todo su capacidad de diálogo.»
Te Parecés a Aquel con Quien no podés Dialogar»
Al final, te terminás pareciendo a aquel con quien no podés hablar. Creés que es tu opuesto, pero si no hay diálogo, no es el contrario: es tu clon, o estás empezando a convertirte en él.
No tengas tanta Razón
«Si hablás con certeza sin que estén dadas las garantías lógicas de lo que afirmás, aun teniendo razón, esa razón queda en duda. No se cuestiona tanto el contenido, sino el proceso por el cual decís haber llegado a esa conclusión. Desde ese lugar, tu modo de argumentar se vuelve pedante, soberbio y termina generando rechazo. A veces no conviene tener tanta razón»
