No Dramatizar

Drámático es lo que no se puede hablar

La idea es aprender a plantear todo como normal, posible y lógico. Pasó porque podía pasar; si no hubiera sido posible, no habría sucedido. Por eso, no hace falta cargar cada situación con un dramatismo excepcional, como si hubiera ocurrido algo imposible o inadmisible. La vida trae contingencias, separaciones y cambios, y podés vivirlos con naturalidad. Aceptar que lo que pasa podía pasar te ayuda a atravesarlo sin exagerar el peso emocional ni quedar atrapado en el escándalo del hecho.

Que no te importe es más importante que hacer algo bien o incluso genial, porque lo que sostiene la acción es la libertad, no la perfección.

Decir “hay muchas cosas para mejorar” instala una mirada constructiva que reconoce lo que funciona y señala oportunidades de ajuste, mientras que decir “acá está todo mal” opera como una descalificación global que cierra el diálogo, borra los aciertos y despierta defensas; la diferencia no es semántica sino relacional y estratégica, porque la primera formulación invita a corregir y avanzar, y la segunda acusa y paraliza.

Te puede Interesar

Artículos populares