El Valor de la Responsabilidad

Sabé pasar la pelota del otro lado

Si no devolvés la pelota, te quedás con la bomba.

Liderar es gestionar bien responsabilidades

No se trata de ser responsable, sino de gestionar la responsabilidad. Implica entender dónde está, quién la tiene y cómo asignarla con criterio. Liderar es transferir responsabilidades de manera clara, consciente y bien definida, para que cada rol se haga cargo de lo que le corresponde.

El Optimismo es Sano si es Realista

No uses el optimismo ni la positividad como excusa para eludir responsabilidades o para postergar compromisos. Decir que la vida siempre da oportunidades o que al final todo se acomoda no es optimismo sano. El optimismo verdadero no te corre de la acción: te exige hacerte cargo y comprometerte con lo que depende de vos.

El Exceso de Responsabilidad no te Justifica

La idea de consolarte por ser “responsable”, viviendo preocupado por todo, como si un supuesto deber justificara tu existencia, te va desconectando de la realidad y de los demás. Dejás de recibir validación, perdés criterio y empezás a confundir lo urgente con lo importante y con lo placentero. Así, cualquier problema te genera malestar excesivo. Con el tiempo, el más mínimo pendiente o cualquier tarea donde podés “ser responsable” te dispara un estrés desmedido, como si una pequeña dosis bastara para desbordarte. Ese proceso fomenta el aislamiento y refuerza un círculo vicioso de pérdida de criterio. La salida pasa, como en muchos temas de salud mental, por el otro: salir del aislamiento y abrirte a la mirada de quienes respetás y admirás, no a la de cualquiera. No todas las opiniones valen lo mismo; pesa más la de aquel a quien, en algún aspecto, querés parecerte.

Todo dentro de lo Posible

Podés perder de vista la lógica de actuar dentro de lo posible, regulando los niveles de estrés y de pausa, para desde ahí construir un criterio sano de responsabilidad.

Te puede Interesar

Artículos populares