“En el golf, la preparación del golpe es clave. Te preparás, encontrás el golpe y después te distraés. Volvés a la pelota sin volver a prepararte. Te apurás y ejecutás sin foco. No falló la técnica: falló el ritual previo. Cuando no repetís la preparación, el golpe se desarma.”
“En el putter se juegan varias decisiones mentales. Definís si tirás a embocar o si tirás a dejarla dada. Regulás el tiempo antes del golpe, porque si tardás de más te desconcentrás. Aprendés a manejar cuánto te afecta el público y el entorno. El carisma entra en juego como energía emocional: si no está ordenado, te distrae; si está integrado, refuerza la motivación y sostiene la concentración.”
