La queja como máscara inmóvil Muchos se quejan para disimular que, en el fondo, lo que les conviene es que nada cambie. La queja funciona como una máscara: hace quedar como responsable, justifica bajo rendimiento y evita asumir el costo real de producir un cambio. Por eso es una pseudo-responsabilidad, muy similar a la crítica. La indignación bloquea el rol …
